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Maria Magdalena: Me llamo María Magdalena Pozo. Soy de Perú y tengo dos años residiendo acá en España. Mi familia es numerosa, fuimos nueve hermanos, en este momento somos seis.
Maria Magdalena: Bueno, hemos vivido una niñez unidos en unión, a pesar de nuestra situación, que venimos del campo.
Maria Magdalena: Y fuimos esto religiosos y pues nacimos en [lo que] nuestros padres creían en la Iglesia católica y eso era lo que nos inculcaban desde muy pequeños.
Maria Magdalena: Pero yo siempre pedía al Señor que me diera un lugar donde yo pudiera estar tranquila, porque yo, en esa iglesia donde yo iba, no me sentía bien porque no sentía que era lo correcto lo que estaba, [lo] que pasaba ahí. Que ellos lo veían a la iglesia o al cura que se le llamaba en esos tiempos como un dios. En este momento yo necesitaba mucho de Dios.
Maria Magdalena: Bueno, tuve la suerte de cruzarme con mi amiga Marilyn en una esquina de una parada. Entonces me dice: “te vienes a tal parte, yo te espero.” Ya muy bien. Yo vine.
Maria Magdalena: Me impresionó mucho la capilla muy, muy bonita, muy elegante. Y bueno entrar a la adoración, al servicio fue, Wow!
Maria Magdalena: Era una cosa diferente. Era un orden único. Empezó el servicio, me emocioné mucho. Fue un día normal y bueno, Dios tocó mi corazón. Vine continuamente y ahí me dijeron que si quería hacer los estudios bíblicos, que sí me gustaría, entonces (yo) le dije que sí. Yo estaba ansiosa de saber más.
Maria Magdalena: Porque en la Católica no te enseñan las cosas de la Biblia. Y quise continuar porque quería seguir, seguir esto, ilustrándome mejor.
Maria Magdalena: Yo me bauticé el 22 de septiembre. Y bueno, fue un momento muy emocionante. Sabiendo lo que iba a recibir y en lo que me iba a convertir. Después de todo eso, yo me he sentido más aliviada porque ya tengo por lo menos, o sea, una persona cercana a mí. Y me siento muy bien ahora, me siento muy bien.
Maria Magdalena: Eso era lo que yo buscaba, porque yo sabía que acá, estaba el camino hacia la salvación. Y yo por eso le doy gracias a mi Dios todos los días y estaré siempre en este camino.
